El Ilustre Colegio de la Abogacía de Cantabria ha celebrado hoy el acto central de la festividad de San Juan, una de las citas más significativas del calendario colegial, con la jura o promesa profesional de 14 nuevos colegiados y el reconocimiento a los abogados y abogadas que cumplen 25 y 50 años de ejercicio profesional.
El acto, celebrado a las 12:00 horas en el Paraninfo de la Universidad de Cantabria, estuvo presidido por el decano del Colegio, Carlos Pérez Sánchez, acompañado por la vicedecana, Cristina Pelayo, y el secretario de la institución colegial, Jesús Martín. La celebración contó también con la presencia del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, José Arsuaga Cortázar; la teniente fiscal de la Fiscalía de la Comunidad Autónoma de Cantabria, Carolina Santos Mena; el director general de Justicia y Víctimas del Terrorismo, Juan Sáez; el consejero del Consejo General de la Abogacía Española Alfredo Sánchez Rubio; y la decana del Colegio de Procuradores de Cantabria, Rosaura Díez.
Entre las autoridades asistentes figuraron también representantes de la Universidad de Cantabria, de la Facultad de Derecho, del Ayuntamiento de Santander, de la Policía Nacional, de la Guardia Civil, de la Abogacía del Estado, del Colegio Notarial, del Colegio de Economistas, de Unión Profesional Cantabria, del Consejo Económico y Social y de otras instituciones vinculadas al ámbito jurídico, académico, profesional e institucional.
Durante su intervención, el decano dio la bienvenida a varios responsables que asumen nuevas responsabilidades institucionales en Cantabria, entre ellos el nuevo presidente del Tribunal Superior de Justicia, José Arsuaga Cortázar; Joaquín de la Serna Bosch, que esta semana ha tomado posesión como secretario de Gobierno del TSJ; Jaime Anta González, que en los próximos días asumirá la Presidencia de la Audiencia Provincial de Cantabria; el coronel Jorge Bodelón Habans, nuevo jefe de la Guardia Civil en Cantabria; y Fernando Chemelal de la Riva, nuevo jefe regional de Operaciones de la Policía Nacional, que asistió en sustitución del nuevo jefe superior de Policía en Cantabria, Antonio del Amo. A todos ellos, el Colegio trasladó su voluntad de mantener una colaboración leal para fortalecer el servicio público de la Justicia y la seguridad de los ciudadanos.
Alfredo Sánchez Rubio, en representación del Consejo General de la Abogacía destacó el “faro que supone el Colegio de la Abogacía de Cantabria en materia de formación, referente para todos los colegios de España por su carácter innovador y pionero en el uso de nuevas tecnologías”
Carlos Pérez Sánchez definió San Juan como “el acto más importante” de la corporación colegial y lo situó como un encuentro entre generaciones, una celebración de la Abogacía y un momento para reconocer la trayectoria de quienes han dedicado una vida a la profesión, recordar a quienes precedieron a la actual colegiación y dar la bienvenida a quienes comienzan ahora su camino profesional.
En su discurso, el decano hizo balance del primer año de trabajo de la actual Junta de Gobierno, marcado, según señaló, por el objetivo de construir un Colegio “más abierto, más participativo, más cercano y útil” para todos los colegiados y colegiadas. En este sentido, destacó el incremento de la actividad colegial, el impulso de las secciones como espacios de participación, formación y especialización, y la mejora de la comunicación interna mediante un boletín semanal de noticias y un resumen mensual de actividad.
Uno de los asuntos destacados fue la creación de un Centro MASC, concebido para facilitar a los profesionales de la Abogacía y a sus clientes el cumplimiento de los nuevos requisitos derivados de la Ley Orgánica 1/2025. El decano subrayó que el Colegio no ha querido limitarse a observar el cambio normativo, sino acompañarlo, explicarlo y hacerlo posible desde la práctica profesional.
Pérez Sánchez también se refirió a la implantación de la Ley de eficiencia del servicio público de justicia, que ha marcado buena parte de la agenda colegial durante este año. Frente a esta transformación, el Colegio ha apostado por la formación, la información y la adaptación, con actividades sobre nuevas tecnologías, inteligencia artificial, deontología, extranjería y formación continua en los diferentes turnos de oficio.
La inteligencia artificial ocupó una reflexión específica dentro de la intervención del decano, que la definió como una transformación que afecta al núcleo del trabajo del abogado, desde la investigación jurídica hasta la redacción, el asesoramiento y la relación con los clientes. La posición institucional del Colegio, señaló, es clara: la inteligencia artificial puede y debe ser un recurso al servicio del profesional, pero nunca su sustituto, porque el criterio jurídico, la responsabilidad deontológica y la relación de confianza con el cliente son atributos exclusivamente humanos.
El decano puso también en valor el refuerzo de la presencia territorial del Colegio durante este año, con visitas a compañeros, compañeras y responsables de los Tribunales de Instancia de Torrelavega, Reinosa, Medio Cudeyo, Santoña, Laredo, Castro Urdiales y San Vicente. “El Colegio no pertenece solo a una sede; pertenece a todos los colegiados, allí donde ejercen”, defendió.
En el ámbito de las condiciones materiales del ejercicio profesional, Pérez Sánchez destacó la inminente habilitación de un espacio reservado para la Abogacía en el Juzgado de Guardia de Las Salesas, así como la creación de plazas de aparcamiento reservadas para los profesionales que prestan servicios de guardia, gracias a la colaboración de la Dirección General de Justicia, el Ayuntamiento de Santander y la Policía Nacional. También recordó que esta mejora ya es una realidad en la Comisaría de Policía de Torrelavega y que el Colegio trabaja para extenderla a otras sedes de la región.
El decano subrayó que estas mejoras, aunque puedan parecer modestas, tienen una gran importancia práctica para quienes acuden a juzgados y dependencias policiales a cualquier hora del día o de la noche para asistir a personas detenidas, víctimas de violencia, menores o ciudadanos que atraviesan situaciones especialmente difíciles. En la misma línea, recordó la puesta en marcha de un canal de incidencias, quejas y sugerencias para transformar los problemas cotidianos en propuestas de mejora institucional.
188 años de historia
El acto sirvió también para recordar los 188 años de historia del Colegio de la Abogacía de Cantabria. Pérez Sánchez destacó que la institución agrupa actualmente a unos 2.100 colegiados, de los cuales alrededor de 1.200 ejercen activamente, y defendió que la abogacía cántabra constituye una comunidad fuerte, plural y comprometida, imprescindible para garantizar el derecho de defensa y proteger el ejercicio libre, independiente y digno de la profesión.
En este contexto, el decano reclamó que la Abogacía esté presente en las reformas estructurales que necesita la Justicia española, “no como espectadora, sino como voz necesaria”, y reivindicó una Justicia eficaz, accesible y respetuosa con los derechos de todos como condición indispensable para la convivencia, la seguridad jurídica y el progreso económico y social.
Uno de los bloques centrales del discurso estuvo dedicado al Turno de Oficio y la Asistencia Jurídica Gratuita, que el decano definió como uno de los servicios más nobles de la profesión. Más de 500 compañeros y compañeras del Colegio sostienen este servicio esencial las 24 horas del día, todos los días del año, garantizando que ninguna persona quede sin defensa por carecer de recursos.
Pérez Sánchez reiteró la reivindicación de baremos dignos, pagos ágiles, mejores condiciones materiales y un reconocimiento institucional acorde con la importancia del servicio que se presta. En este sentido, valoró la relación permanente de comunicación, colaboración y lealtad institucional con la Consejería y la Dirección General de Justicia, que se plasmará próximamente en una modificación del decreto regulador. Esta reforma permitirá incrementar las actuaciones objeto de retribución, mejorar los módulos económicos y articular el adelanto de las partidas correspondientes a los profesionales de la Abogacía para agilizar los pagos.
El decano abordó asimismo la preocupación existente en torno a la previsión social y la pasarela al RETA. Consideró la aprobación en el Congreso de la proposición de ley como un paso relevante, respaldado por el Colegio, pero advirtió de que no puede ser el punto de llegada. En este sentido, defendió una solución justa, viable y sin exclusiones para quienes han dedicado toda su vida profesional al ejercicio de la Abogacía.
La jura o promesa de los 14 nuevos colegiados constituyó uno de los momentos más solemnes de la jornada. El decano se dirigió a ellos para recordarles que inician su camino en una profesión exigente, pero profundamente humana, que no es solo un medio de vida, sino un compromiso con la Justicia, la libertad y la dignidad de las personas. También les trasladó que el Colegio es su casa y que cuentan con el apoyo de la Junta de Gobierno, del personal colegial y del decano.
50 años de colegiación
Durante el acto, el Colegio rindió homenaje a los compañeros que cumplen 50 años de colegiación: Miguel Burgada Sanz, Fernando Gutiérrez-Cortines Lanuza, María del Mar Nieto Camazón, Francisco Javier Ballesteros Rodero, Francisco Javier Gómez-Acebo Laso y José Carlos Magdalena Menchaca. El decano tuvo palabras específicas para cada uno de ellos y destacó de manera especial que María del Mar Nieto Camazón es la primera mujer del Colegio que alcanza los 50 años de colegiación, un dato que calificó como merecedor de un reconocimiento singular.
En representación de los colegiados que cumplen 50 años de profesión, Manuel Burgada Sanz pronunció una intervención centrada en la dignidad del ejercicio profesional y en el valor del compañerismo. Subrayó que uno de los grandes logros de su generación ha sido conservar la amistad y el respeto mutuo pese a haber defendido intereses contrapuestos en numerosos procedimientos, algo que atribuyó a una forma de ejercer basada en la intensidad, la lealtad y la dignidad. Burgada trasladó también un mensaje a los nuevos colegiados, a quienes recordó la importancia del juramento deontológico, del respeto a tribunales, compañeros, clientes y partes contrarias, y de la participación activa en la vida colegial como espacio para crear y fortalecer vínculos profesionales y humanos. Su intervención concluyó con una afirmación que resumió el sentido de toda una trayectoria: haber sido feliz ejerciendo la abogacía.
Asimismo, se hizo entrega de los diplomas conmemorativos a los colegiados y colegiadas que alcanzan los 25 años de ejercicio profesional: Lope Crespo de Lara Acha, Javier López Lorenzo, María Eugenia Casares del Corral, Alicia García Fernández, Paula Manzanal Gómez, Eva Encarnación Ramos González, Julián Mazas Reyes, Yolanda Pesquera Corrales, María Mendieta Blanco, Juncal Herreros Izquierdo, Silvia Novoa Santiuste, Olga Gómez Toribio, Gema de Nemesio Lamar, María Azucena Marín Carrero, Rafael Jairo Alonso del Pozo, Manuel Asensio García, Francisco Borja Sánchez Díaz, José María Terrel León, Sara de la Torre Martín, María del Mar Revenga Nieto, Eva María Santisteban Vega, Timoteo Vivanco Arratibel, David Javier Monar San Martín, David Gómez Correa Escagedo, Juan Ignacio Rubín Agenjo, Nuria Pérez Benito, Abraham Fernández Ruiz, Emilio José Pérez Abascal e Iván Pedrejón de la Parte. Pérez Sánchez subrayó que 25 años de abogacía resumen experiencia, oficio, criterio y capacidad de adaptación ante profundas transformaciones sociales, tecnológicas y jurídicas.
En representación de los colegiados y colegiadas que cumplen 25 años de ejercicio profesional, María Mendieta Blanco pronunció una intervención marcada por la memoria, el agradecimiento y la mirada al futuro. Recordó los inicios de una generación que aprendió el oficio entre tomos físicos de Aranzadi, papel de calco y búsquedas manuales de jurisprudencia, y que ha vivido después la digitalización, las bases de datos y la irrupción de la inteligencia artificial. También evocó la influencia de su padre, José Antonio Mendieta, colegiado número 511, como referencia ética y profesional, y compartió una reflexión sobre las dificultades de conciliación que durante años acompañaron a muchas abogadas, especialmente en la maternidad. Mendieta tuvo palabras de agradecimiento para sus compañeros, para el Turno de Oficio, para el personal del Colegio y para su familia, y reivindicó el compañerismo como uno de los grandes valores que ha sostenido a la profesión durante estos 25 años.
Reconocimiento a José Luis López del Moral
El Colegio entregó también una placa de reconocimiento a José Luis López del Moral, quien recientemente ha finalizado su segundo mandato como presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria. Con este gesto, la Junta de Gobierno quiso expresar la gratitud de la Abogacía cántabra por una labor de colaboración institucional mantenida durante los últimos once años, así como por su sensibilidad hacia el Turno de Oficio, la Asistencia Jurídica Gratuita y el papel esencial de los abogados y abogadas en la tutela efectiva de los derechos de la ciudadanía.
La jornada había comenzado previamente, a las 10:00 horas, con la misa celebrada en la Parroquia del Santísimo Cristo, anexa a la Catedral de Santander, en sufragio de los compañeros fallecidos. Durante el acto institucional, el decano recordó de manera especial a Gerardo Guijarro González, Máximo Sainz Cobo, Valentín Ignacio Umbría Maza, Antonio Cortés Cortés, Enrique Joaquín Alonso Ruiz, María Consolación Ortega González, José María Noreña de Noreña, Eduardo Roig Morras y Emilio González-Pardo de los Ríos, cuyos nombres forman ya parte de la memoria del Colegio.
Pérez Sánchez tuvo también palabras de cercanía para los compañeros y compañeras que no pudieron asistir por motivos de salud, propios o de sus seres queridos, y expresó el afecto del Colegio y el deseo de una pronta recuperación.
En la parte final de su intervención, el decano agradeció a la Universidad de Cantabria su acogida en el Paraninfo y dedicó un reconocimiento expreso al personal del Colegio por su vocación de servicio, profesionalidad y cercanía en la atención diaria a los colegiados. También agradeció el trabajo de la Junta de Gobierno durante el último año, tanto en las tareas más visibles como en aquellas menos conocidas pero imprescindibles para el funcionamiento de la institución, como la tramitación de informes de honorarios o los expedientes deontológicos.
Tras el acto institucional en el Paraninfo, la celebración continuará con la tradicional comida de hermandad, que tendrá lugar a las 14:30 horas en el Hotel Bahía de Santander. La festividad concluirá a partir de las 20:00 horas en el Gran Casino del Sardinero, donde se entregarán los trofeos de los concursos y torneos organizados con motivo de San Juan y se celebrará una cena-cóctel amenizada con música en directo y DJ.
Los actos de San Juan comenzaron ya el pasado jueves 18 de junio con las actividades deportivas y lúdicas celebradas en las instalaciones del Club G6 Raos, donde colegiados y colegiadas participaron en torneos de mus, parchís, dominó y pádel, en una jornada concebida para favorecer la convivencia y reforzar los vínculos entre compañeros.
Con esta celebración, el Ilustre Colegio de la Abogacía de Cantabria ha vuelto a reunir a la profesión en torno a una cita que combina memoria, reconocimiento, compromiso institucional y sentimiento de pertenencia a la abogacía cántabra. En palabras del decano, San Juan debe celebrarse “con orgullo, con memoria y con esperanza”: orgullo por lo que representa la profesión, memoria por quienes han contribuido a construirla y esperanza por quienes comienzan ahora su camino.

















